Dos grandes íconos de la música, una misma conversación. Harry Styles y Thom Yorke, vocalista de Radiohead, protagonizaron un encuentro íntimo y revelador en el que hablaron sobre sus respectivas trayectorias, sus procesos creativos en el estudio y el desafío de equilibrar la vida personal con una carrera artística bajo la mirada del público.
El encuentro tuvo lugar en el marco de los premios Ivor Novello 2026, celebrados en Reino Unido. La ocasión fue aprovechada por Rolling Stone para reunir a ambos músicos en una nueva edición de “Musicians on Musicians”, su reconocida serie de conversaciones entre artistas que exploran sus experiencias, influencias y perspectivas sobre la música.
Aunque Harry Styles y Thom Yorke provienen de universos musicales aparentemente distintos, la charla dejó ver una conexión que trascendió sus diferencias artísticas. Entre reflexiones sobre la creación musical y anécdotas de sus carreras, ambos compartieron momentos de humor, risas y espontaneidad, mostrándose relajados y disfrutando de la oportunidad de conocerse desde una perspectiva más personal.
Harry Styles reveló que tuvo un encuentro inesperado con Thom Yorke mientras caminaba por las calles de Roma. El cantante también confesó que conocer en persona al vocalista de Radiohead siempre le había generado cierto temor, una reacción que deja ver la admiración que siente por el músico británico.
“Nos conocimos por primera vez en Roma, en una callejuela. Esa semana tocabas en Roma con The Smile. Yo iba a ir a ese concierto (…) Iba caminando por la calle y te vi porque llevabas una gorra que decía "Acid". Pensé: "Qué gorra más chula". Y entonces pensé: "Ah, eres tú" (…) Para mí, siempre habías sido esa persona a la que tenía miedo de conocer", dijo Harry.
Como figuras reconocidas a nivel mundial, Harry Styles y Thom Yorke también hablaron sobre los desafíos de salir a la calle sin ser perseguidos o abordados por sus fanáticos. Ambos coincidieron en la importancia de mantener el contacto con el mundo exterior, pues salir de la rutina, observar su entorno y conectar con otras personas les permite encontrar inspiración, despejar la mente y descubrir nuevas perspectivas que enriquecen tanto su vida personal como sus procesos creativos.
“Creo que, al principio, cuando estaba en la banda [One Direction], la experiencia en los hoteles me parecía muy cerrada. Cuando estaba en casa, sentía que no era seguro salir. Luego tuve una novia muy extrovertida que venía a Londres y pensé: "Si nos quedamos en casa tres días, va a pensar que estoy loco". Así que fuimos andando a todas partes, y fue entonces cuando me di cuenta de que no pasaba nada por estar fuera (…) Ahora, me ha cambiado la vida por completo, porque es la forma de mantenerme conectado con el mundo (…) Leí algo sobre que caminar es como tener la perspectiva del artista, porque estás a nivel del suelo y ves cosas que simplemente no ves si vas en coche a todas partes.”, explicó Styles.
“También es una buena manera de escribir. Escribí 'A Wolf at the Door': estaba pasando por un momento muy malo, y caminé durante dos días y medio, lloviera, no importaba. Un cuaderno en mi mano y simplemente lo escribí todo. Me sentí mucho mejor al final. Pero también no es solo caminar, es caminar junto a la gente. La simple cosa de observar a la gente, jugar ese juego de imaginar mientras alguien pasa: a dónde van, qué están haciendo, todo eso (…) Un amigo se dio cuenta de que yo simplemente me escondía en el camerino y nunca salía a ningún lado. Entonces, empezó a sacarme a rastras y me dio este truco. Dijo: «Si a ti no te importa, a ellos no les importa. Si no estás mirando, ellos no están mirando». Y funciona”, explicó Yorke