Las temperaturas en el norte de Europa son tan bajas que en Estonia es posible conducir a través de un tramo de 20 kilómetros de mar congelado que conecta con dos islas del país.
El llamado “camino de hielo” conecta las islas de Saaremaa y Hiiumaa, en el oeste del país, entre el mar Báltico y el golfo de Riga. Fue abierto oficialmente con una fila de autos que esperaban utilizarlo.
Las autoridades decidieron habilitar el paso congelado después de que los lugareños comenzaron a conducir espontáneamente sobre la superficie helada, exponiéndose a graves riesgos.
(APHA)