La Oficina de Presupuesto del Congreso de Estados Unidos (CBO), organismo no partidista, estima que la guerra con Irán ha costado al Departamento de Defensa cerca de treinta y ocho mil millones de dólares hasta el primero de agosto de dos mil veintiséis.
El conflicto comenzó a finales de febrero, y según el análisis, la mayor parte del gasto corresponde a reponer municiones y equipo perdido, horas extra de vuelo y combustible más caro. Solo el reemplazo de municiones suma unos veintiún mil setecientos millones de dólares: trece mil cien millones en interceptores de defensa antimisiles, siete mil trescientos millones en misiles de crucero y el resto en otras municiones.
La CBO advierte que Estados Unidos ya usó entre la mitad y dos tercios de ciertos interceptores. Reponer esas reservas podría tardar al menos cinco años. Esa merma, dice el informe, reduce la capacidad de responder a otro conflicto mayor, en especial frente a una potencia con arsenal amplio de misiles balísticos y de crucero.
La oficina advierte que el costo sigue subiendo: entre dos mil y tres mil millones de dólares al mes, según la intensidad de los combates.
El informe no incluye daños a bases, atención a veteranos ni intereses de la deuda. El Pentágono no entregó información a la CBO.
En lo económico, las interrupciones en el estrecho de Ormuz presionan los precios de la energía. La oficina proyecta que, en el primer trimestre de dos mil veintisiete, la inflación será medio punto porcentual más alta de lo estimado en febrero.
(AASE)