Un total de 167 árboles derribados fue el saldo preliminar de la fuerte tormenta y granizada registrada el pasado fin de semana en el municipio de Lerdo, Durango.
Autoridades locales recorrieron las colonias más afectadas para evaluar los daños; reportaron 123 viviendas deterioradas, así como cortes de energía y vehículos varados. El fenómeno obligó a la activación del Plan DN-III-E por parte del Ejército Mexicano, en coordinación con autoridades municipales y estatales.
Al respecto, la alcaldesa Susy Torrecillas reportó saldo blanco en cuanto a personas, con únicamente daños materiales y estructurales.
(CAGG)