Este fin de semana fracasaron las negociaciones entre Estados Unidos e Irán en Islamabad, Pakistán. El vicepresidente norteamericano, James David Vance, quien encabezó la delegación estadounidense, confirmó que no se llegó a ningún acuerdo. El principal obstáculo fue la negativa de Irán a aceptar la propuesta central de Washington: renunciar de forma definitiva a desarrollar un arma nuclear.
“La mala noticia es que no hemos alcanzado un acuerdo. Y creo que es una mala noticia para Irán mucho más que para los Estados Unidos de América", señaló.
Vance explicó que Estados Unidos exige un compromiso claro y verificable:
"Necesitamos ver un compromiso afirmativo de que no buscarán un arma nuclear y de que no buscarán los medios que les permitan lograr rápidamente un arma nuclear. Ese es el objetivo central del presidente de los Estados Unidos", dijo.
Desde la parte iraní, el presidente del Parlamento Mohammad Bagher Ghalibaf y el ministro de Asuntos Exteriores Abbas Araghchi, quienes integraron la delegación, respondieron que Irán participó con buena fe, pero que Estados Unidos falló en generar confianza. Ghalibaf escribió que Estados Unidos entendió su lógica y principios, “y ahora es el momento de que decida si puede ganarse nuestra confianza o no.”
Araghchi, por su parte, señaló que cuando estaban a centímetros de un posible Memorándum de Entendimiento de Islamabad, se encontraron con maximalismo y cambios de posición por parte estadounidense.
Vance dejó sobre la mesa la última propuesta de Washington y cerró con un mensaje directo:
"Nos vamos de aquí con una propuesta muy sencilla. Un método de entendimiento que es nuestra oferta final y mejor. Veremos si los iraníes la aceptan", finalizó.
(CAGG)