Un preso de Florida que asesinó a su compañero de celda con el objetivo de recibir la pena de muerte fue ejecutado este martes, casi 18 años después del crimen, en Estados Unidos.
James Robertson, de 63 años, fue declarado muerto a las 12:32 horas, tras recibir una inyección de tres fármacos en la Prisión Estatal de Florida, ubicada cerca de Starke.
Robertson se declaró culpable de asesinato en primer grado por el estrangulamiento de Frank Hart, ocurrido en 2008, y renunció a todas las apelaciones para acelerar su ejecución.
La ejecución se produce en medio de la atención generada en Estados Unidos por otros casos relacionados con la pena capital como el caso de Tennessee, Christa Pike que sobrevivió a un intento de ejecución con dos dosis letales de pentobarbital hace dos semanas.
(CAGG)