En marco de las celebraciones por el Día de la Independencia, el Paseo Santa Lucía se vistió de fiesta y color, convirtiéndose en el punto de encuentro ideal para que locales y turistas disfrutaran del ambiente patrio y la rutina regia a la orilla del canal.
Entre el sonido de la brisa, familias enteras se dieron cita para recorrer este emblemático corredor. Las embarcaciones no dejaron de navegar cargadas de visitantes, mientras que los más pequeños encontraron el alivio perfecto contra el calor refrescándose entre los chorros de agua de las fuentes.
La convivencia familiar fue una de las grandes protagonistas de la jornada. Para muchos, este icónico espacio sigue siendo la opción predilecta para romper la rutina y crear memorias con los suyos.
Pero la fiesta patria no solo reunió a familias; el amor y las fechas especiales también tuvieron su espacio a lo largo del canal. Parejas de novios aprovecharon el marco festivo y la arquitectura del lugar para celebrar momentos importantes en un ambiente relajado.
A solo unos pasos de donde la gente caminaba y disfrutaba de la tarde, la estatua de Eulalio González "El Piporro" permanecía como testigo del festejo, recordando la identidad y el orgullo de Nuevo León en pleno corazón de su capital.
Entre risas, paseos en lancha y el refrescante ambiente, los regios y sus visitantes volvieron a hacer del Paseo Santa Lucía el escenario perfecto para celebrar a México.
(CAGG)