La Embajada de los Estados Unidos en México fijó su postura luego de que autoridades en Nueva York presentaran cargos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios señalados por presuntos vínculos con el crimen organizado. A través del embajador Ron Johnson.
En su declaración, la embajada destacó que el combate a la corrupción y al crimen transnacional constituye una prioridad compartida entre ambas naciones. Asimismo, enfatizó el compromiso bilateral para fortalecer la transparencia y aplicar las leyes anticorrupción.
Aunque evitó pronunciarse sobre detalles específicos del caso, la sede diplomática dejó en claro que cualquier acto de corrupción que facilite las operaciones del crimen organizado será investigado y procesado bajo jurisdicción estadounidense cuando corresponda.
(APHA)