Estados Unidos acogió en Washington la primera reunión directa en más de tres décadas entre Israel y Líbano. El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, recibió a los embajadores de ambos países y calificó el encuentro como “una oportunidad histórica”.
"Esta es una oportunidad histórica. Entendemos que estamos trabajando contra décadas de historia y complejidades que nos han llevado a este momento único. Y la oportunidad aquí… Sé que algunos de ustedes están gritando preguntas sobre alto el fuego, pero esto va mucho más allá de eso. Se trata de poner fin de forma permanente a los 20 o 30 años de influencia de Hezbolá", comentó al respecto.
Rubio destacó que, pese a las complejidades acumuladas durante décadas, existe la posibilidad de trazar un marco para una paz duradera que ponga fin a la influencia de Hezbolá en la región.
Las partes acordaron continuar con negociaciones directas en una fecha y lugar por definir.
Israel expresó su compromiso de desarmar a grupos terroristas no estatales, mientras Líbano insistió en el respeto a su soberanía territorial y en aliviar la crisis humanitaria. Estados Unidos mediador respaldó el proceso y el derecho de Israel a defenderse, con el objetivo de lograr una paz integral que beneficie a ambos pueblos.
Estas conversaciones se producen en medio de una escalada militar iniciada a finales de febrero de 2026, tras la guerra entre Israel y Estados Unidos contra Irán. Hezbolá, aliado de Teherán, reanudó sus ataques contra Israel violando el alto el fuego de noviembre de 2024, lo que provocó una intensa ofensiva israelí en territorio libanés, con bombardeos y operaciones terrestres en el sur del país. El objetivo principal de Israel es desmantelar la infraestructura militar de Hezbolá para garantizar su seguridad, mientras Líbano busca restaurar su soberanía y poner fin a la crisis humanitaria.
(CAGG)