Más de 242 mil 811 hectáreas de bosque en el oeste de Nebraska, Estados Unidos, fueron consumidas por el incendio más grande en la historia del estado además de otros siniestros menores en la entidad.
Una mujer de 86 años, murió en su casa a consecuencia de la expansión de las llamas en la pradera cercana.
Las bajas temperaturas y nevadas en la zona complicaron la labor de los bomberos y la Agencia de Gestión de Emergencias quienes trabajaron durante la noche para intentar contener el siniestro sin éxito.
(APHA)