En el marco de las tensiones en el Medio Oriente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el lanzamiento de la Operación Libertad.
Esta iniciativa busca escoltar de forma segura a buques de países neutrales que se encuentran detenidos en el Estrecho de Ormuz, sin relación con el conflicto actual.
Trump señaló que numerosas naciones solicitaron ayuda estadounidense para liberar a sus embarcaciones y tripulaciones, que enfrentan escasez de alimentos y condiciones sanitarias precarias.
La operación arrancó este lunes, y Washington advirtió que cualquier interferencia será enfrentada con firmeza.
En tanto, las agresiones continúan en el Estrecho de Ormuz. Un buque granelero informó haber sido asaltado por varias embarcaciones pequeñas. El Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido confirmó el incidente, que se suma a más de dos decenas de ataques registrados en la zona desde el comienzo de la guerra.
En el ámbito diplomático, Irán presentó recientemente una propuesta de 14 puntos para poner fin al conflicto en un plazo de 30 días. El plan incluye el levantamiento de sanciones, el fin del bloqueo naval, la retirada de fuerzas estadounidenses de la región y el cese de hostilidades en todos los frentes, incluido Líbano.
Sin embargo, el presidente Trump expresó dudas sobre la iniciativa iraní. En su cuenta de Truth Social, afirmó que revisará el plan, pero señaló que difícilmente será aceptable, ya que Irán ”aún no ha pagado suficiente por sus acciones durante los últimos 47 años”.
La situación en el Estrecho de Ormuz continúa generando profunda preocupación internacional por su impacto en el comercio global de energía. Esta vía marítima es clave para el suministro mundial de petróleo y gas, y cualquier disrupción prolongada afecta los precios y la estabilidad económica. Se espera que el tema sea uno de los principales puntos de la agenda en el próximo encuentro entre el presidente chino, Xi Jinping, y su homólogo estadounidense, Donald Trump.
China obtiene alrededor del 40 % de sus importaciones de hidrocarburos de la región del Golfo Pérsico, por lo que la seguridad de la navegación en Ormuz es de vital interés estratégico para el gigante asiático.
(CAGG)