Doce países occidentales, entre ellos España, Francia, Reino Unido, Canadá, Suecia e Irlanda, emprenderán una acción coordinada para aumentar la presión sobre Israel ante la situación en la Cisjordania ocupada.
Según se informó, las naciones restringirán el comercio de bienes procedentes de asentamientos israelíes considerados ilegales conforme al derecho internacional. Los gobiernos también expresaron su preocupación por la expansión de estos asentamientos y el incremento de la violencia ejercida por colonos contra la población palestina.
En una declaración conjunta emitida en París, los países firmantes señalaron que la expansión de los asentamientos está deteriorando gravemente la situación sobre el terreno y poniendo en peligro la viabilidad de una futura solución de dos Estados.
(AASE)