Autoridades federales estadounidenses del Buró Federal de Investigaciones (FBI) y la Policía Metropolitana de Las Vegas, Nevada, ejecutaron una orden de cateo en una residencia ubicada en el este de la ciudad, cerca de Washington Avenue y Hollywood Boulevard.
En el garaje cerrado de la vivienda se descubrió un posible laboratorio biológico no autorizado, con refrigeradores que contenían más de mil muestras biológicas no identificadas, y viales con líquidos desconocidos.
Equipos de materiales peligrosos intervinieron en el sitio, y se arrestó a un administrador de la propiedad, Ori Solomon, de 55 años, por cargos relacionados con el manejo indebido de desechos peligrosos. Las autoridades enfatizaron que no existe amenaza inmediata para el público, mientras las más de mil muestras se encuentran en análisis federal para determinar su naturaleza exacta.
Este operativo está directamente vinculado a un caso anterior de 2023 en Reedley, California, donde se desmanteló un almacén clandestino operado por la misma persona: Jia Bei Zhu, un ciudadano chino de 62 años también conocido como Jesse Zhu, David He o Qiang He. El laboratorio, asociado a empresas como Prestige Biotech y Universal Meditech, contenía miles de muestras biológicas, fluidos corporales, casi mil ratones genéticamente modificados y al menos 20 agentes infecciosos potenciales identificados por el CDC, incluyendo VIH, tuberculosis, la forma más letal de malaria, hepatitis, dengue y otros patógenos. Incluso se reportó un refrigerador etiquetado como “Ebola” con muestras no identificadas.
Tras el hallazgo en Las Vegas, el FBI regresó al sitio de Reedley para una nueva inspección, confirmando la conexión entre ambos lugares a través de registros de propiedad y Sociedades de Responsabilidad Limitada (LLC) compartidas. Zhu permanece bajo custodia federal desde su arresto en octubre de 2023, a la espera de juicio, mientras su red, con presuntos lazos familiares y empresariales en China, continúa bajo escrutinio por posibles riesgos a la seguridad nacional y sanitaria.
Las investigaciones destacan fallas en la supervisión de laboratorios privados en Estados Unidos y han impulsado llamados a mayor regulación y transparencia en investigaciones biológicas. Hasta el momento no se ha confirmado un programa deliberado de armas biológicas, aunque persisten preocupaciones por la opacidad y los orígenes de las muestras.
(FAGG)