Un tribunal de Francia condenó a la cementera Lafarge y a ocho directivos por financiar el terrorismo en 2013 y 2014, por pagar a yihadistas para mantener activa una fábrica durante la guerra en Siria.
La empresa, absorbida por la suiza Holcim, quiso preservar sus intereses económicos, pese a que otras multinacionales se retiraron. Lafarge realizó pagos a tres organizaciones yihadistas, entre ellas el Estado Islámico (EI), por cerca de 6.5 millones de dólares al cambio actual, afirmó el tribunal correccional de París en la sentencia.
(APHA)