En Flagstaff, Arizona, un helicóptero Bell 407 del Departamento de Seguridad Pública de Arizona, conocido como “Ranger”, se estrelló mientras brindaba apoyo aéreo táctico a la policía local durante un incidente con un tirador activo.
Ambos tripulantes, el piloto y un patrullero que también fungía como paramédico, perdieron la vida en el accidente. Ningún oficial de policía resultó herido en el enfrentamiento.
El sospechoso, quien había mantenido bajo asedio un vecindario disparando desde techos y patios, fue herido de gravedad, pero su vida no corre peligro y está detenido.
La Administración Federal de Aviación (FAA) y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) investigan las causas del siniestro.
(FAGG)