El gobierno de Bolivia acusó a una red internacional dedicada al contrabando y sabotaje de combustibles, con pérdidas estimadas en 150 millones de dólares.
El presidente boliviano, Rodrigo Paz, señaló que estas estructuras operaban en coordinación con actores de Chile, Argentina y Paraguay, y las vinculó, con el gobierno del exmandatario, Luis Arce.
Afirmó que las investigaciones permitieron identificar a los responsables, algunos ya detenidos, y sostuvo que estas prácticas provocaron escasez y largas filas para abastecerse de gasolina y diésel en el país.
(APHA)