El Gobierno de Austria ordenó la expulsión del país de cuatro diplomáticos rusos tras ser acusados de espionaje. Particularmente Viena, su capital, ha sido considerada durante mucho tiempo un foco de espionaje debido a su alta concentración de misiones extranjeras y la gran cantidad de organizaciones internacionales con sede en la ciudad.
El funcionario austriaco, quien habló bajo condición de anonimato, mencionó que las expulsiones estaban relacionadas con el espionaje y ordenó a los diplomáticos abandonar el país en los próximos días.
En un comunicado, el Ministerio de Exteriores austríaco explicó que tres diplomáticos de la Embajada de Rusia en Viena han sido declarados “personas non gratas”, de acuerdo con el artículo 9 de la Convención sobre Relaciones Diplomáticas, por realizar actividades incompatibles con su estatus.
Mientras que el cuarto involucrado estaba destinado a la misión de Moscú ante la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa.
Posteriormente, el viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Dmitry Lyubinsky, declaró a la agencia de noticias estatal rusa que “una reacción es inevitable”. Esta medida elevó la cifra a 18 diplomáticos rusos expulsados desde 2020.
(ADP)