La cifra de muertos por la explosión ocurrida en una fábrica de fuegos artificiales en el centro de China aumentó a 37, mientras que una persona continúa desaparecida.
El estallido ocurrió el pasado lunes en una planta de pirotecnia ubicada en la ciudad de Changsha, en la provincia de Hunan. En un primer reporte, más de 60 personas resultaron heridas y fueron atendidas por los servicios de emergencia.
Las autoridades continúan con las investigaciones para determinar las causas del siniestro, por lo que se ordenó la suspensión de la fabricación de fuegos artificiales en las inmediaciones. La zona de Liuyang tiene una larga historia de producción de fuegos artificiales.

(APHA)