El cierre de instalaciones en Arabia Saudita, Kuwait y Rusia ha restringido la oferta de combustibles refinados, pese a que el precio del crudo se mantiene por debajo de sus máximos. Analistas advierten que la limitada capacidad del proceso se ha convertido en un factor clave para el alza de costos y afinación del hidrocarburo, lo que podría impactar a consumidores y empresas a nivel mundial.
Los ataques contra refinerías en Oriente Medio y Rusia redujeron la capacidad mundial de procesamiento de petróleo, provocando un fuerte aumento en los precios de combustibles como el diésel y la gasolina en Europa, cuyos márgenes de refinación alcanzan niveles históricos.
(APHA)