Cuando realizaban labores de búsqueda, Patricia Acosta Rangel y su hija, Katia Jáuregui Acosta, integrantes del colectivo “Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos”, fueron asesinadas en el municipio de Salamanca, Guanajuato.
Los hechos se registraron en la colonia 18 de Marzo, en el cruce de las calles Estado de México y Estado de Durango, donde las mujeres fueron atacadas a balazos por desconocidos cuando circulaban a bordo de una motocicleta.
Las víctimas se integraron al colectivo de búsqueda tras la desaparición de Miguel Ángel Jáuregui, hijo de Patricia y hermano de Katia, ocurrida el pasado 8 de febrero de 2024.
Posteriormente, Miguel Ángel fue localizado sin vida en una fosa clandestina en la comunidad de La Ordeña, en Salamanca.
A pesar de ello, ambas continuaron participando en jornadas de búsqueda y acompañamiento a otras familias.
Tras confirmarse el asesinato, integrantes del colectivo difundieron mensajes de despedida en redes sociales, condenaron el crimen e hicieron un enérgico llamado para que se investigue el caso.
Además, exigieron protección inmediata para su familia, así como para las buscadoras y buscadores del estado.
(APHA)