Anthropic, la empresa detrás de Claude, instaló en silencio un laboratorio de biología en el Área de la Bahía de San Francisco, en California, Estados Unidos.
El espacio permite experimentos físicos, no solo simulaciones por computadora. La compañía busca que su inteligencia artificial oriente trabajo de laboratorio y acelere el desarrollo de tratamientos para enfermedades raras, aunque dijo no querer competir contra las grandes farmacéuticas.
El anuncio ocurre en un momento en que la propia Anthropic advierte sobre riesgos graves de la IA, incluidos escenarios de uso para la creación armas biológicas.
(AASE)