Desde las primeras horas del jueves, las calles del centro de Monterrey, Nuevo León, se transformaron en un escenario de devoción, donde miles de fieles católicos iniciaron la tradicional Visita de los Siete Templos, una de las prácticas más emblemáticas de la Semana Santa.
Al filo de las 7:00 horas, grupos de familias, niños, jóvenes y adultos mayores arribaron a diversos recintos religiosos para prepararse para sus peregrinaciones por los recintos históricos del primer cuadro de la ciudad.
Para la comunidad regiomontana, esta actividad ya no es solo un acto litúrgico, sino un legado familiar.
De manera itinerante, durante la jornada del Jueves Santo, diversos grupos religiosos partieron de las iglesias y catedrales para iniciar sus respectivos recorridos.
Aunque los fieles pueden elegir su ruta, el circuito más común en el centro comprende la Catedral de Monterrey, la Capilla de los Dulces Nombres, la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, la Basílica del Roble, la Iglesia de San José, la Basílica de la Purísima Concepción y finalmente la Parroquia de San Luis Gonzaga.
Además, ante la gran afluencia registrada por las autoridades eclesiásticas recordaron que, si por motivos de movilidad o tiempo no es posible visitar siete recintos distintos, la Iglesia permite realizar las siete estaciones en un mismo templo, entrando y saliendo del lugar para completar la oración.
Esta práctica representa el recorrido que realizó Jesús la noche previa a su crucifixión y permite a los fieles reflexionar sobre los pasajes bíblicos del trayecto de Jesús, mientras se aprecia la riqueza histórica y arquitectónica de la ciudad.
Las actividades del Jueves Santo no terminaron con el recorrido matutino, debido a que la Iglesia Católica en Nuevo León programó los oficios centrales que marcan el inicio del Triduo Pascual, como la Misa de la Cena del Señor y el Lavatorio de Pies, así como al traslado del Santísimo Sacramento al "monumento" para su adoración a las 19:30 horas.
(CAGG)