Como sacado de una película sobre Chernobyl, vecinos del Desarrollo Urbano Reforma, en la colonia Obrera de Monterrey, Nuevo León, denunciaron que en su vecindario se han registrado picos preocupantes de radioactividad.
Señalan como presunto origen un domicilio que opera como negocio, ubicado en el cruce de Ruperto Martínez y Agustín Melgar, donde se ofrecen servicios que utilizan material radiactivo. A pesar de haber sido suspendido hace un año, aseguran que aún se observa movimiento constante de personas entrando y saliendo del lugar.
Los habitantes afirman que la mayor intensidad de radiación proviene de una camioneta estacionada a pocos metros del establecimiento.
Mediante el uso de un contador Geiger, instrumento para medir radiación, los propios residentes realizaron mediciones cuyos resultados, aseguran, representan un riesgo.
Tras la denuncia, elementos de la policía y de Protección Civil de Monterrey acudieron al sitio, donde verificaron las mediciones realizadas e inspeccionaron la zona.
Más tarde, el conductor de la unidad se presentó y explicó que omitió resguardarla en un búnker de seguridad ubicado en Mina. Por ello, la camioneta fue escoltada por cuerpos de rescate hasta ese municipio, donde, informaron, se le colocarán sellos de suspensión.
Los residentes esperan que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente esclarezca si los niveles detectados representan un riesgo para la salud en las inmediaciones del sitio.
La Secretaría de Desarrollo Urbano informó que el negocio permanece suspendido desde el 17 de julio de 2025 debido a irregularidades en el uso de suelo.
La empresa Estudios y Análisis de Materiales EAMSA, cuyo eslogan es “Ética en el servicio”, ofrece ultrasonidos y radiografías industriales, metalografías, análisis químicos, entre otros servicios.
(CAGG)