El presidente Donald Trump habló ante trabajadores en el sitio de construcción del nuevo salón de baile de la Casa Blanca. Al ser preguntado por los resultados de las elecciones intermedias, afirmó que, de haber estado él en la boleta, los republicanos habrían ganado, y señaló que no se logró transferir el apoyo de sus mítines a los candidatos de su partido.
“Si yo hubiera estado en la boleta, habríamos ganado. Vieron a la gente, estaban llenos, miles y miles de personas en cada mitin. Y si yo hubiera estado en la boleta, habríamos ganado. Pero simplemente no se pudo transferir ese apoyo.”
En las elecciones intermedias de 2026, el Partido Demócrata obtuvo el control de la Cámara de Representantes y del Senado. Los resultados marcan un cambio de poder en el Congreso a mitad del segundo mandato del presidente Trump.
Los demócratas lograron victorias en varios estados tradicionalmente republicanos, entre ellos Texas, Carolina del Sur, Kansas y Carolina del Norte. La magnitud de las ganancias supera lo que anticipaban la mayoría de las proyecciones previas a la jornada electoral.
El vicepresidente JD Vance atribuyó las derrotas republicanas principalmente a la guerra con Irán. En una publicación en X, escribió que “la razón por la que perdimos es la guerra”.
Trump, al ser preguntado sobre las declaraciones de Vance durante el evento en el salón de baile, respondió que es “en gran medida cierto” que el conflicto y el alza en los precios de la gasolina afectaron a los candidatos republicanos, aunque insistió en que tomaría la misma decisión de nuevo.
“Bueno, creo que es en gran medida cierto porque elevó un poco la gasolina a corto plazo y probablemente sea cierto, pero al mismo tiempo, si tuviera que hacerlo de nuevo, tendría que hacerlo de nuevo porque a largo plazo es la única respuesta. No se puede permitir que Irán tenga un arma nuclear.”
Con ambas cámaras bajo control demócrata, el presidente Trump enfrenta los dos años restantes de su mandato con un Congreso de oposición. Podrá vetar proyectos de ley, y advierte que no dudará en hacerlo, pero cualquier agenda legislativa importante requerirá negociación o enfrentará bloqueo. El resultado sitúa a la Casa Blanca en una posición de gobierno dividido hasta el final de este mandato.
(AASE)