El terremoto de magnitud 7.7 que sacudió Myanmar el pasado 28 de marzo, causó daños significativos en al menos 150 templos culturales, algunos con siglos de antigüedad.
Entre los sitios afectados se encuentran mezquitas y pagodas como el Shwe Sar Yan y el Me Nu Brick, ambos reconocidos por su valor civil y arquitectónico.
Tras esto, organizaciones como el Fondo Mundial de Monumentos evalúan los daños y buscan formas de preservar el patrimonio afectado. Sin embargo, la situación se ve empeorada por la falta de recursos y la inestabilidad política, lo que dificulta la recuperación de los sitios históricos y la ayuda humanitaria.
(CAGG)