Bajo un cielo nublado, la reflexión y el contacto con la naturaleza estuvo presente el emblemático cerro de la Silla, donde este Viernes Santo se convirtió en el epicentro de reunión para miles de regiomontanos.
Desde las primeras horas de la mañana, el municipio de Guadalupe, Nuevo León, fue testigo de una afluencia masiva de familias enteras, deportistas y grupos religiosos que se dieron cita para ascender sus imponentes picos, para buscar, tanto el reto físico como la paz espiritual que ofrece la montaña.
La jornada estuvo marcada también por la espiritualidad, donde diversos grupos de iglesias locales organizaron sus propios viacrucis, transformando la vereda en un camino de reflexión.
El punto de encuentro más significativo fue “el Cristo” del Cerro de la Silla, donde los fieles finalizaron la conmemoración de las 14 estaciones de la pasión de Jesús, para culminar ante la figura del Cristo.
Ante el incremento de personas en la zona, las autoridades locales recomendaron a la población la hidratación constante, llevar calzado adecuado y respetar el entorno no dejando basura.
De nueva cuenta, el simbólico cerro de la Silla reafirmó su lugar en el corazón de los neoleoneses, no solo como un reto deportivo, sino como un espacio para encontrar paz y renovación.
(CAGG)