Lo que para unos es la solución al caos vial en el corazón de Monterrey, para otros es un atentado contra la historia de Nuevo León; la Secretaría de Cultura estatal rechazó contundentemente la intervención en la zona del Arco de la Independencia.
El inicio de las obras de supuesta "adecuación vial" en el cruce de las avenidas Pino Suárez y Francisco I. Madero por parte del municipio desató una confrontación directa con el Gobierno del Estado.
El objetivo declarado por el ayuntamiento es "recuperar" carriles de circulación para, presuntamente, agilizar el tráfico y reducir la contaminación.
Según detallaron las autoridades de la localidad, el plan consiste en devolver seis carriles a los automovilistas: dos del lado derecho de Pino Suárez, dos del lado izquierdo y, de manera crucial, reabrir dos carriles centrales que pasarían por la parte baja del monumento histórico.
Esta medida revertiría las modificaciones realizadas por la administración anterior.
Al respecto, la Secretaría de Cultura expresó su "profunda indignación y enérgico rechazo" a las obras, calificándolas de "alarmante ausencia de sensibilidad institucional".
A través de un comunicado, la dependencia estatal defendió el proyecto de restauración integral llevado a cabo recientemente, el cual tuvo una inversión superior a los 50 millones de pesos.
Para Cultura, la configuración de la glorieta alrededor del Arco, que ahora el ayuntamiento pretende modificar para el paso de vehículos, fue una "condición esencial" para garantizar la conservación del Arco en su 115 aniversario.
De igual forma acusó al municipio de tomar decisiones "unilaterales", "sin sustento técnico ni consenso social", que desvalorizan el legado histórico y representan un "retroceso".
Argumentaron que el patrimonio debe entenderse de manera integral, incluyendo su entorno, y que reabrir el paso de autos por debajo vulnera la coherencia técnica del proyecto de restauración y el derecho a la cultura de los neoleoneses.
El Estado, exigió el respeto a la inversión y al trabajo de restauración realizado, alertando sobre el riesgo de priorizar el auto sobre el monumento e hizo el llamado a detener las demoliciones.
La moneda está en el aire, y el destino del Arco de la Independencia, una vez más, en el centro del debate público.
(APHA)