La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) impuso medidas de seguridad en Durango.
En un comunicado, la dependencia detalló que, el 9 de abril, inspeccionó el lecho seco del río Nazas, en Lerdo, donde se detectó la extracción de grava y arena en aproximadamente dos hectáreas, con patios de maniobra, cribas y áreas de almacenamiento. Al no presentarse autorizaciones ambientales, se decretó la clausura total temporal del proyecto.
El 13 de abril, la PROFEPA inspeccionó una planta de tratamiento en la capital del estado y detectó fallas operativas y falta de permisos para descargas al arroyo Las Cabras. Se impuso clausura parcial temporal y se inició un procedimiento administrativo.

(CAGG)