Grupos de trabajadores disidentes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) rechazan el aumento salarial global del 8 por ciento acordado entre la dirección del instituto y el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).
Los inconformes califican la oferta de un alza de 4 por ciento al salario tabular y 4 por ciento a la ayuda para renta como insuficiente, y anuncian que mantendrán las movilizaciones, incluidos plantones en edificios y una marcha nacional prevista para el 22 de octubre.
“Nos parece una burla, nos parece igual de raquítico que el primer ofrecimiento. Nos parece que no es nada que tenga que ver con lo que estamos pidiendo en nuestro pliego petitorio.”
“De manera tal que le queremos decir a todos los compañeros del país que la lucha se mantiene. Que los edificios que tenemos tomados se mantienen tomados. Y que nos preparamos para continuar con las movilizaciones.”
Los disidentes exigen un incremento de al menos 10 por ciento directo al tabulador, la destitución de la dirigencia sindical encabezada por Rafael Olivos Hernández y la convocatoria a un congreso nacional extraordinario. También demandan cambios en el régimen de jubilaciones y pensiones.
“Lo que él haya acordado no nos interesa porque lo estamos desconociendo como el líder que nos representa. Este sindicato tiene que volver a estar al servicio de los trabajadores y de las nuevas generaciones que están condenadas a vivir en una pobreza por el Afore. Exigimos recuperar nuestro sindicato para pelear por un régimen de jubilaciones y pensiones.”
Las acciones se mantienen de forma escalonada en distintos puntos del país. Los inconformes advierten que no detendrán los plantones ni las movilizaciones hasta obtener respuesta a las demandas de su pliego petitorio.
(AASE)