Que te encierren en un viejo cine durante toda la noche, parece hasta la trama de una película.
Pues fue lo que le sucedió al señor Raúl; que luego de quedarse dormido en plena función, despertó para darse cuenta de que los empleados se habían marchado y que el lugar ya estaba cerrado.
Lo anterior ocurrió en el mejor conocido como Cine Cuauhtémoc, en el cruce de la avenida Cuauhtémoc y Washington del Centro de Monterrey, donde Raúl amaneció temprano tras más de 12 horas de encierro.
El hombre de 51 años y de origen tabasqueño, admitió su error, al asegurar que lo venció el cansancio, luego de cumplir un turno bastante pesado de 48 horas como guardia de seguridad.
Relató haber entrado a la función de las 6:30 de la tarde y haberse quedado dormido hasta las 10:30 de la noche, fue ahí cuando se dio cuenta de que lo habían dejado solo y sin oportunidad de salir.
Al ver que su suerte no mejoraría, Raúl decidió dormir en una de las butacas y una vez despierto, esperar en el lobby del cine, donde todos pudieran ver que no estaba cometiendo ningún delito, más bien solo esperaba a que llegaran los empleados, para evitar forzar la entrada, hasta las 8 de la mañana que llegaron a abrirle.
(CAGG)