La Ciudad de México vivió un amanecer inusualmente tranquilo este 1 de enero de 2026, con calles vacías y un transporte público sin tumultos. Tras las celebraciones de Año Nuevo, la movilidad en la capital se redujo de manera significativa, ofreciendo una postal distinta a la habitual dinámica urbana.
El Metro y el Metrobús funcionaron con normalidad, pero con una afluencia mucho menor a la registrada en días laborales. Las principales avenidas, como Reforma, Insurgentes y Tlalpan, lucieron despejadas, mientras que en colonias residenciales predominó el silencio.
(APHA)