Para muchos, la lluvia también puede significar destrucción.
Es el caso de los habitantes de la colonia Francisco Villa, en el municipio de Juárez, Nuevo León, donde las precipitaciones del fin de semana provocaron el colapso de un techo al interior de una escuela.
Se trata de la primaria Alhóndiga de Granaditas, donde la estructura metálica de unos 25 metros de largo y 6 de ancho, que daba sombra y protección a los estudiantes en el área de comedores, cayó sobre las mesas y sillas, prácticamente partiéndose por la mitad.
El lunes, se informó que del incidente nadie resultó lesionado, mientras que directivos del plantel evaluaron los daños registrados por el desplome.
Sin embargo, parece que la lluvia solo terminó por agravar el deterioro que la estructura ya presentaba desde hace tiempo; razón por la que para los padres de familia este hecho no representó ninguna sorpresa.
(CAGG)