En un nuevo y severo golpe al liderazgo iraní en medio de la guerra con Israel y Estados Unidos, las autoridades de Teherán confirmaron este martes la muerte de Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, quien había emergido como una de las figuras más influyentes tras la eliminación del ayatolá Ali Jamenei.
El comunicado oficial del consejo indicó que Larijani alcanzó el "martirio" junto a su hijo Morteza, su asistente de seguridad Alireza Bayat y varios guardaespaldas, en un ataque aéreo nocturno.
Israel asumió la responsabilidad inmediata, según lo dijo el propio primer ministro, Benjamin Netanyahu.
"Esta mañana eliminamos a Ali Larijani. Ali Larijani es el jefe de la Guardia Revolucionaria, la banda criminal que controla Irán. También eliminamos al comandante de la Basij, sus colaboradores, quienes siembran el terror en las calles de Teherán y otras ciudades iraníes", dijo.
Desde Estados Unidos, el presidente Donald Trump respaldó la operación.
"Todo se ha ido, sus líderes se han ido. Supongo que uno de los principales, dicen muchos, su verdadero líder principal, fue eliminado ayer, junto con alguien más responsable de las matanzas, el hombre responsable de la muerte de 32 mil personas en las últimas dos semanas. Él estaba a cargo de matar manifestantes. Es un grupo malvado", acusó.
La eliminación de Larijani y del comandante de la Basij, Gholamreza Soleimani, en ataques separados contra posiciones en Teherán, representa uno de los mayores impactos al aparato de seguridad iraní desde el inicio del conflicto.
Irán califica estas muertes como "martirios" en defensa de la Revolución Islámica y promete represalias, en medio de sus intentos por cerrar el Estrecho de Ormuz. El régimen, con su liderazgo diezmado, enfrenta una fase de alta incertidumbre, mientras las operaciones israelíes y estadounidenses continúan.
(CAGG)