La lotificación de terrenos en el área natural protegida del Cerro de la Silla continúa registrándose mediante invasiones de predios que reducen gradualmente la vegetación del monumento emblemático.
De acuerdo con el ambientalista Guillermo Martínez Berlanga, la afectación en las faldas de la montaña responde a una constante remoción de terreno que pone en vulnerabilidad el ecosistema protegido de la zona metropolitana.
"El Cerro de la Silla tiene ya un buen tiempo que es víctima de invasiones hormiga. Todo el día le están quitando un pedacito, todo el día le quitan un kilómetro, una hectárea o dos, o 10, o 20, o 25, pero está siendo peligrosamente depredada toda esa zona protegida."
Sobre el ejercicio de vigilancia, el especialista sostiene que la falta de frenos y la continuidad de las obras irregulares obedecen a la omisión y deslinde entre las autoridades de los tres niveles de gobierno para aplicar las clausuras y sanciones correspondientes.
"Son los tres niveles de gobierno que están coludidos y repito, que son corruptos. Todo es un tema municipal, por supuesto que el alcalde tendría que tener la capacidad de irlos a parar y hacer la denuncia respectiva. Y viceversa, la autoridad federal y estatal ya tendría que estar tomando nota. Lo que pasa es que todos se hacen como que no ven y nadie actúa."
La remoción de flora natural en las faldas de los cerros altera las zonas de amortiguamiento contra contingencias climáticas. Según datos del análisis ambiental, la pérdida de cobertura vegetal incrementa la vulnerabilidad de las colonias colindantes ante posibles desgajes, avenidas de agua y la consecuente pérdida de biodiversidad urbana.
"Yo me preocuparía por la integridad física de los vecinos, porque se les van a abrir deslaves, con 7 gotas se van a inundar y entonces van a perder patrimonios."
Actualmente, las reservas ecológicas del estado abarcan menos del dos por ciento de la superficie total de Nuevo León. Ante este escenario, Martínez Berlanga urgió a la ciudadanía y a los vecinos afectados a formalizar las denuncias por invasiones en zonas no urbanizables.
MFEL