Los orangutanes Tapanuli vistos con frecuencia en las colinas de Sipirok, en Sumatra del Norte, Tras los deslizamientos e inundaciones en las últimas semanas, “no se han vuelto a ver ni escuchar a ninguno”, así lo mencionó el guardabosques, Amran Siagian.
Las tormentas provocadas por el ciclón dejaron 962 muertos y 291 desaparecidos en Indonesia, además de unas 200 víctimas en el sur de Tailandia y Malasia. En Sipirok, uno de los puntos más afectados, por la deforestación previa, asociada a la tala y la minería, agravó los daños y desplazó a la fauna local.
Siagian, quien protege a estos orangutanes desde hace cinco años, dice que los animales probablemente huyeron más lejos derivado de los deslizamientos. La deforestación ya dificultaba su supervivencia incluso antes del desastre. Sin apoyo del gobierno, la especie podría extinguirse en el sitio, especialmente con la práctica masiva.
(APHA)