El emblemático bosque de Fontainebleau, al sureste de París, es devastado por un incendio sin control, que ha arrasado con mil 300 hectáreas, mismo que pudo haber sido provocado, señaló el ministro del Interior de Francia, Laurent Nuñez.
Una enorme columna de humo se eleva sobre el bosque y se observa a una distancia de hasta 20 kilómetros. Cerca de 400 bomberos combaten el fuego y confían en frenar su avance durante la noche. El presidente Emmanuel Macron, calificó el incendio, como de "magnitud excepcional", por lo que ha movilizado todos los recursos disponibles para combatirlo.
Las áreas calcinadas representan cerca del cinco por ciento de la superficie del parque. Las autoridades detectaron diez focos de fuego en un perímetro de mil metros y otros dos a ambos lados de una autopista, lo que refuerza la hipótesis de que el siniestro pudo haber sido provocado.
(CAGG)