El Fondo Monetario Internacional hizo un llamado a México a reducir el gasto y una mayor recaudación de impuestos. Advierte que la propuesta de presupuesto para 2027 contempla una trayectoria ascendente de la deuda.
El Fondo Monetario Internacional pidió a México acelerar el ajuste fiscal para colocar la deuda pública en una trayectoria descendente.
El llamado forma parte de las conclusiones preliminares de la misión del Artículo IV de 2026, difundidas este viernes tras la visita del personal técnico a la Ciudad de México en septiembre.

El organismo reconoce que la consolidación fiscal continúa este año, después de la reducción del déficit registrada en 2025. Sin embargo, señala que el ritmo de ajuste se ha desacelerado.
Advierte que la propuesta de presupuesto para 2027 contempla una consolidación más gradual que la anunciada previamente y una trayectoria ascendente de la deuda en los años siguientes.
Por ello, el FMI recomienda una consolidación más ambiciosa y acelerada, con el objetivo de recuperar margen de maniobra para la política fiscal. Entre las medidas que plantea están una mejor focalización de los programas sociales, la eliminación progresiva de los subsidios a los combustibles y el fortalecimiento duradero de las finanzas de Pemex.
En materia de ingresos, sugiere ampliar impuestos estatales y municipales sobre propiedades y vehículos, retirar de forma gradual los incentivos fiscales en las zonas fronterizas, ampliar el impuesto al carbono y reformar el impuesto sobre la renta de las personas físicas.
El Fondo proyecta un crecimiento de 1.5 por ciento en 2026 y de 1.8 por ciento en 2027, limitado principalmente por la incertidumbre externa. Estima que la deuda bruta del sector público se ubicaría en 62.1 por ciento del producto interno bruto este año y en 62.9 por ciento en 2027.
También pide proteger la inversión que impulsa el crecimiento, con mayor participación del sector privado, cierre de brechas de infraestructura y menos cargas regulatorias.
En política monetaria, recomienda que el Banco de México mantenga una postura moderadamente restrictiva hasta que la inflación se encamine de manera sostenida a la meta de 3 por ciento, retorno que el organismo sitúa hasta principios de 2028.
(ADP)