Durante la mesa de diálogo “La fiscalización en México: cuidar el dinero del pueblo”, organizada por la Cámara de Diputados, el alcalde de Escobedo, Andrés Mijes Llovera, se consolidó como una de las voces más claras y firmes en la defensa de la fiscalización como pilar del ejercicio ético del poder público.
En su intervención, Mijes fue enfático al señalar que la fiscalización y la rendición de cuentas no deben entenderse como mecanismos de persecución ni de desconfianza, sino como herramientas de certeza y orden que fortalecen la vida institucional.
“Un gobierno que se deja fiscalizar reconoce que el dinero público no le pertenece y que el poder solo se justifica cuando se ejerce con límites, reglas y transparencia”, subrayó.
El alcalde planteó que el verdadero debate no es solo técnico, sino profundamente moral: el tipo de gobierno que se construye depende del sentido ético con el que se ejerce el poder público. Desde su experiencia municipal, sostuvo que no existe transformación que avance sin una fiscalización efectiva, no solo porque mejora procesos administrativos, sino porque marca la diferencia entre gobernar para servir y gobernar para servirse.
Mijes explicó que en Escobedo la disciplina financiera, el fortalecimiento de controles internos y la modernización administrativa no frenaron el crecimiento, sino que lo aceleraron. Como resultado, el municipio ha acumulado en los últimos tres años más de 1,700 millones de pesos en nuevos ingresos propios, lo que permitió duplicar el presupuesto disponible: de 1,500 millones de pesos en 2021 a más de 3,000 millones en la actualidad.
“Estos resultados no son solo números; son evidencia de que cuando hay ética administrativa, hay capacidad financiera para hacer un buen gobierno”, afirmó.
El edil destacó que estas prácticas han generado un entorno de confianza que ha atraído inversiones estratégicas de empresas como Costco, Amazon y Mercado Libre, así como desarrollos comerciales de gran escala. Gracias a ello, Escobedo ha generado más de 20,000 empleos en los últimos cuatro años, consolidándose como uno de los municipios con mayor dinamismo económico en Nuevo León.
Finalmente, Andrés Mijes fue contundente al desmentir uno de los mitos más recurrentes en la administración pública: “La fiscalización no ahuyenta la inversión; al contrario, la hace posible”. Con este mensaje, el alcalde refrendó su liderazgo como promotor de un modelo de gobierno donde la legalidad, la transparencia y la eficiencia financiera no solo fortalecen la democracia, sino que también impulsan el desarrollo económico y social.