Robert Francis Prevost, el papa León XIV, cumplió el 8 de mayo su primer año al frente de la Iglesia católica, un periodo marcado por llamados constantes a la paz, una intensa agenda diplomática y una postura firme frente a conflictos internacionales y temas sociales.
El primer pontífice estadounidense, originario de Chicago, Illinois, y con amplia trayectoria pastoral en Perú, centró su gestión en la mediación internacional, el diálogo interreligioso y la defensa de migrantes, jóvenes y sectores vulnerables. Entre sus principales acciones destacan reuniones con líderes de Israel, Palestina y Líbano, así como gestiones para promover negociaciones entre Rusia y Ucrania.
Durante este primer año también visitó Turquía, el Líbano y varios países africanos, donde lanzó mensajes contra la guerra, la pobreza y la desigualdad. Además, encabezó el Jubileo de la Esperanza en Roma y retomó la residencia papal de Castel Gandolfo.
León XIV ha mantenido varias líneas pastorales de Francisco, especialmente en inclusión y justicia social, aunque con un estilo más formal y reformas graduales dentro del Vaticano, incluyendo nombramientos de mujeres en cargos relevantes y una política de cero tolerancia a abusos.
El pontífice también ha destacado por su cercanía con la tecnología y por abordar temas como la inteligencia artificial, mientras que sus críticas a la guerra, la migración y el uso de la religión en conflictos, generaron tensiones con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
A un año de su elección, el Vaticano perfila un pontificado enfocado en la diplomacia, la evangelización y una presencia activa en escenarios de crisis internacionales.
(APHA)