Local El deterioro del Paseo Santa Lucía a días de iniciar el Mundial en Monterrey

Por: Missael Dávila
Sábado 30 de Mayo de 2026

En septiembre de 2007, Nuevo León presumía una de sus obras más ambiciosas.


El Paseo Santa Lucía nacía como el río artificial navegable más largo de América Latina, con fuentes monumentales, iluminación arquitectónica, jardines, espacios culturales y embarcaciones que pronto se convertirían en un símbolo de Monterrey.


Pero casi dos décadas después, la pregunta es inevitable. ¿Qué pasó con uno de los principales atractivos turísticos del estado?


A lo largo de sus más de dos kilómetros de recorrido, se observa que algunas fuentes ya no funcionan, otras muestran señales de desgaste, los baños han sido completamente olvidados y en distintos puntos es posible encontrar infraestructura que evidencia el paso del tiempo.


Y todo, a pesar de que la conservación debiera ser una prioridad para Monterrey, sede de la justa mundialista. 

 

Pero el desgaste no solo alcanza al sistema hidráulico.


Murales, esculturas, placas informativas, bancas y barandales también reflejan la necesidad de mantenimiento en algunas áreas del paseo.


Aunque diariamente continúan las visitas de familias, turistas y deportistas, muchos coinciden en que la imagen actual dista de aquella que sorprendió a miles de personas durante su inauguración.


Y es que para quienes conocieron el proyecto en sus primeros años, el cambio resulta evidente.


La limpieza, las áreas verdes, los servicios públicos y la conservación del patrimonio urbano forman parte de los pendientes que los usuarios consideran prioritarios.


Porque más allá de ser un canal artificial, el Paseo Santa Lucía se convirtió en una postal de Nuevo León.


A casi 19 años de su inauguración, los visitantes coinciden en una petición: que este espacio recupere el brillo con el que fue presentado al mundo.






(APHA)