A unos días de concluir el periodo ordinario de sesiones, el próximo 17 de diciembre, los integrantes del Congreso de Nuevo León ya tienen garantizado su aguinaldo por 113 mil 420 pesos, cantidad equivalente a su dieta mensual bruta, según refieren fuentes legislativas.
A esa prestación se agregan bonos de hasta 160 mil pesos y apoyos adicionales para posadas y celebraciones, los cuales registran incrementos cercanos al 40 % en comparación con el año anterior.
Pese a estos beneficios, el Poder Legislativo mantiene más de dos mil expedientes sin dictamen hacia el cierre de 2025. Comisiones como Hacienda, Justicia, Seguridad, Salud, Educación y Medio Ambiente arrastran retrasos que han provocado la caducidad de iniciativas ciudadanas relevantes.
En paralelo, diversas voces acusan a la Septuagésima Séptima Legislatura de privilegiar su beneficio económico mientras aplaza decisiones de impacto público.
Los diputados iniciarán su periodo vacacional y regresarán a principios de enero para integrar la Diputación Permanente, con las prestaciones cubiertas, pero con un rezago histórico que empaña su desempeño.
(CAGG)