Ucrania ordenó el desalojo obligatorio de Dobropillia, una ciudad minera ubicada a solo 15 kilómetros del frente de batalla, ante el avance de las tropas rusas hacia Chásiv Yar, punto estratégico en la división administrativa de la región de Donetsk.
La ofensiva ha intensificado los bombardeos y ataques con drones, poniendo en riesgo a miles de civiles.
Más de mil 250 personas han sido trasladadas en las últimas dos semanas, incluyendo adultos mayores, personas con discapacidad y familias con niños.
La ciudad cuenta con una población de 12 mil habitantes, y es clave para la defensa de otras metrópolis. Su caída podría significar el colapso de la línea defensiva ucraniana en esa región.
Moscú insiste en que Ucrania debe ceder territorios ocupados y renunciar a su ingreso a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), condiciones rechazadas por Kiev y sus aliados.
(CAGG)