Así fue como, a solo unas semanas del inicio del Mundial de Fútbol 2026, el Sindicato Nacional de Controladores de Tránsito Aéreo (SINACTA), emplazó formalmente a huelga. José Alfredo Covarrubias, secretario general de SINACTA, aseguró que no buscan afectar el torneo internacional, sino resolver las carencias que podrían afectar la operación de los aeropuertos, y que ya han venido denunciando.
"No tenemos que hacer nada para afectar al Mundial. Las mismas autoridades lo están haciendo. Si ya ahorita falta personal, si hay fallas de aquí, fallas de comunicación, y no es atendido, quienes están atentando contra las operaciones ordinarias y además extraordinarias que vienen ahora con el Mundial pues son ellos", precisó.
El anuncio se realizó tras la conclusión de su XVI Congreso Nacional. Los controladores exigen el nombramiento de al menos 19 plazas pendientes y la recuperación de una pérdida salarial acumulada del 30 por ciento, entre otras mejoras en condiciones laborales.
"No se trata de afectar a nadie, pero también esperamos la decisión y la manifestación que haga la autoridad, el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje", dijo Covarrubias.
Según el sindicato, la falta de personal y las jornadas extenuantes representan un riesgo para la operación segura del espacio aéreo mexicano. Los controladores operan actualmente bajo protesta en diversos aeropuertos del país.
El proceso legal no implica un paro inmediato. La ley establece un periodo de notificación y conciliación obligatoria ante las autoridades. Por ahora, se trata de una medida de presión para lograr una respuesta de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (SENEAM).
De aprobarse la huelga, iniciaría solo unos días antes de la inauguración del Mundial, programada para el 11 de junio en el Estadio Azteca. Hasta el momento, no se ha definido una fecha exacta para un posible estallamiento de protesta.
(CAGG)