En Nuevo León, la Fuerza Civil ha reforzado su capacidad operativa con más de 100 vehículos tácticos blindados Black Mamba. Estas unidades, fabricadas con acero balístico de alta resistencia, están diseñadas para operar en carreteras y zonas urbanas. Su blindaje soporta impactos de alto calibre y explosivos, ofreciendo mayor protección a los elementos policiales durante operativos de alto riesgo.
El secretario general de Gobierno, Miguel Ángel Flores Serna, destacó la importancia de este equipamiento:
“Aguanta rafagazos, calibre .50, y hasta granadas. Tenemos una escotilla que está diseñada para también repeler las agresiones que reciben nuestros elementos de Fuerza Civil. También tiene unos neumáticos Run Flat, que son antiponchallantas y antibalazos", explicó.
Gracias a esta inversión histórica en tecnología y entrenamiento, la corporación reporta una reducción sustancial de los índices delictivos, situando a Nuevo León en su mejor nivel de seguridad de los últimos veinte años.
“Gracias a estos monstruos, gracias a la inversión y a estos elementos de Fuerza Civil es porque tú te sientes bien seguro todos los días", aseguró Flores Serna.
Los Black Mamba ya han demostrado su efectividad en campo, salvaguardando la vida de policías ante artefactos explosivos. Con estas herramientas, la nueva Fuerza Civil continúa su labor de proteger a las familias y garantizar la tranquilidad en todo el estado.
(CAGG)