El ciclón Harry dejó una persona fallecida en Grecia y obligó a las autoridades locales a activar alertas por las lluvias torrenciales, vientos y nevadas, que inundaron calles, cerraron estaciones de metro y el transporte en Atenas y otras regiones del país.
Mientras en Italia, el fenómeno causó estragos en Sicilia, Calabria y Cerdeña, donde desalojaron a cientos de familias, cerraron colegios y generaron daños considerables en infraestructuras como carreteras y redes ferroviarias.
Los mandos italianos mantuvieron la alarma por las precipitaciones intensas que anegaron zonas costeras y aislaron comunidades, mientras que los equipos de emergencia trabajaron para asegurar rescates y atender a los afectados.
(CAGG)