Familiares y militares retirados salieron a las calles de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, para exigir mejores pensiones y atención a las necesidades laborales, médicas y económicas que enfrentan miles de elementos activos e inactivos.
La movilización partió de la Región VII Militar y avanzó hacia la Sede Central de Gobierno, llevando pancartas y lanzando consignas con sus reclamos.
Uno de los integrantes señaló que la disciplina militar y la ausencia de un sindicato les impide que sus demandas sean escuchadas, destacando el deterioro del servicio médico, cuya calidad y cobertura se ha reducido drásticamente.
Indicó que, de cada 10 médicos que atienden en el sistema solo uno pertenece al Ejército, mientras que los otros nueve son civiles pasantes con poca experiencia.
Y la falta de medicamentos, que en muchos casos tienen que comprar con sus propios recursos.
También denunciaron los riesgos que enfrentan las tropas al desplegarse en zonas donde la delincuencia organizada es una amenaza constante, y el estar expuestos a condiciones extremas como hambre, desvelos y peligros ambientales.
Afirmaron que, mientras los riesgos para el personal aumentan, las prestaciones y la protección de sus derechos no han avanzado al mismo ritmo.
(APHA)