El Parlamento de Australia aprobó dos proyectos de ley que endurecen los controles para la venta de armas de fuego y establecen medidas contra la incitación al odio, un mes después del tiroteo en Bondi Beach, Sydney, que dejó 15 personas judías asesinadas.
Las disposiciones contemplan un programa nacional de recompra y nuevos requisitos para la obtención de licencias, los cuales fueron analizados en una sesión extraordinaria convocada tras las vacaciones de verano.
La iniciativa representa el esquema más amplio aplicado desde la masacre de 1996 en Port Arthur, Tasmania, donde murieron 35 personas.
(CAGG)