El dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno Cárdenas, defendió su actuación del miércoles en San Lázaro contra el senador Gerardo Fernández Noroña, al explicar que fue una respuesta a siete años de ofensas y persecución política.
En rueda de prensa, Moreno Cárdenas explicó que entre estos señalamientos se cuentan también la presunta violencia contra la legisladora Lilly Téllez, lo cual atribuyó a una situación sistemática de provocación.
Además, acusó a Fernández Noroña de manipular la agenda política de la Comisión Permanente, lo que derivó en la agresión.
De igual manera, agregó que empujó al trabajador del recinto, Emilio González, luego de que éste se interpuso con un tubo entre él y Fernández Noroña, y explicó que no tenía motivos para estar en ese lugar.
(CAGG)