Una investigación conjunta entre los Centros de Desarrollo Infantil (Cendi) y Tec Salud ha encendido las alarmas en Nuevo León. De mil 239 menores evaluados en 2025, el 21.5 % presentó plomo en la sangre, cifra que supera el promedio nacional del 17 %.
Los directivos detectaron un aumento en la presencia de niños con problemas de aprendizaje, dificultades cognitivas y de atención, lo que refuerza la necesidad de analizar las posibles causas de esta exposición.
La doctora Rocío Padilla Jalpa, coordinadora médica de la institución en el estado, explicó a GAMAVISIÓN NOTICIAS las secuelas que este fenómeno está dejando en los menores.
“Es muy extenso el cuadro clínico, pero básicamente se presenta fatiga, el niño presenta cansancio, alteraciones en la conducta, puede tener problemas intestinales, incluso se pueden presentar también en las situaciones de anemia cuando nosotros hacemos los exámenes de laboratorio”, comentó.
Alrededor de 329 niños mostraron signos de intoxicación y 83 registraron niveles elevados que requieren seguimiento especializado. Esta situación se concentra principalmente en los planteles de Escobedo y Apodaca, afectando a 19 lactantes, 113 niños de nivel maternal y 193 de preescolar.
Ante ello, los Cendi han reforzado sus aulas con filtros EPA y monitores de calidad del aire para reducir la exposición ambiental. Sin embargo, la especialista señaló que la solución requiere un compromiso integral.
“Pues realmente el abordaje tiene que ser multidisciplinario, tiene que participar el sector educativo, el sector salud, el Gobierno del Estado, el Gobierno Federal, sumando fuerzas y sumando esfuerzos podemos yo creo que llegar a generar políticas públicas que ayuden a mejorar la calidad del aire", dijo.
La Secretaría de Educación se comprometió a cubrir el costo de las pruebas de confirmación para los 3 mil niños restantes por tamizar, luego de una primera etapa en la que los padres asumieron parte del gasto.
Además, se destacó que la vigilancia debe extenderse también a los hogares.
“En casa pues estar atentos a cómo menciona la calidad del aire para saber si nosotros podemos salir a exponernos a un aire contaminado, y también evitar el uso de utensilios en casa que contengan barro. Las pinturas pues de 1978 a la fecha ya se exigió que fueran sin plomo. Verificar también los juguetes, los dulces, porque pues todo trae alguna cierta cantidad de plomo", mencionó Padilla Jalpa.
Mientras el tamizaje continúa, la institución enfatizó que la prioridad es el bienestar de los menores, bajo la premisa de que “un niño sano siempre aprende mejor”.
(CAGG)